Los Cafés Especiales Como Motor de Paz y Desarrollo en Colombia

Por Carlos Andres Guzman,

Tuvimos la increíble oportunidad de pasar unos días con la comunidad Arhuaca en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta fue sin duda una de las experiencias más humildes que hemos tenido en mucho tiempo y, sin duda, el comienzo de un nuevo camino. A pesar de los múltiples retos, desde la misión de los sacerdotes capuchinos, el cambio climático hasta el conflicto armado colombiano, las comunidades indígenas de Sierra Nevada de Santa Marta se resistieron, mantuvieron fuertes y hoy se han convertido en un modelo de sostenibilidad y paz duradera para el mundo.

Regresamos a Colombia durante un período increíble de transformación y múltiples retos. Sin embargo, es gratificante que a pesar de todas estas situaciones, hay comunidades en el país, como la comunidad Arhuaca, que continúa sembrando semillas de esperanza y paz en Colombia.  

La comunidad Arhuaca, al igual que las comunidades Kogi, Wiwas y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta se unieron para formar ANEI, el cual es un proyecto de café que ha venido produciendo uno de los cafés más exóticos y especiales del mundo y lo están haciendo como un motor para fortalecer el tejido social, económico y cultural de sus comunidades en un contexto de armonía y respeto por la naturaleza.

Niños de la comunidad Arhuaca en la Sierra Nevada de Santa Marta durante una de sus jornadas escolares. Foto por Peace Farm Coffee

Muchas comunidades colombianas dependen de la producción de café para su sustento. Sin embargo, desde hace muchos meses el precio global del café, establecido y regulado por la Bolsa de Nueva York, ha estado por debajo de los costos de producción para muchos productores de café.

Esto, junto con el cambio climático, ha resultado en efectos devastadores para muchas comunidades cafeteras tales como la desnutrición, la salida de niños de sus colegios, malos resultados en salud, destitución de trabajadores temporales, el aumento de caravanas de migrantes a países extranjeros y el creciente atractivo de producir cultivos ilícitos como la amapola y la coca, que son transformados en heroína y cocaína respectivamente.

El lucrativo negocio de la heroína y la cocaína consolidó el conflicto armado colombiano durante muchos años debido a que las guerrillas, los paramilitares y los grupos de narcotraficantes lucharon ferozmente entre sí y con el estado colombiano por el control de territorios y el suministro de drogas desde el origen.

Creemos que esta situación continúa ocurriendo debido a la creciente desconexión de los consumidores de café en los países desarrollados y los productores de café en los países en desarrollo. Esto ha llevado a que las comunidades productoras de café reciban una parte relativamente pequeña del valor total creado en la cadena de valor del café y permanezcan invisibles.

Creemos en la trazabilidad y la transparencia en toda la cadena de producción de café. Queremos que los consumidores de café se conecten directamente con la historia de vida de las comunidades productoras de café en Colombia, validen las características especiales y la alta calidad del café, y conozcan nuestros esfuerzos en apoyar a estas comunidades a través de precios de comercio justo y tecnología de agricultura con precisión. Nuestra misión fundamental es que las comunidades cafeteras prosperen y fortalezcan su tejido social, económico y cultural en un contexto de paz, armonía y respeto por la naturaleza.

Niños de la comunidad Arhuaca en la Sierra Nevada de Santa Marta presentando una de sus danzas típicas. Foto por Peace Farm Coffee

Peace Farm Coffee se inspiró en la ratificación de un acuerdo de paz entre el estado colombiano y los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que puso fin a un conflicto interno de 52 años, el más largo del hemisferio occidental. Un conflicto que costó la vida de al menos 220,000 colombianos, desplazó a casi 6 millones de personas, generó miles de secuestros y llenó las áreas rurales del país con minas antipersonales.

Estamos aquí en el campo para continuar aprendiendo de los esfuerzos de estas comunidades productoras de café y encontrar formas para promover una mayor trazabilidad y transparencia en el sistema de producción de café. Estamos convencidos que los cafés especiales podrían convertirse en un futuro cercano en un motor muy poderoso para el desarrollo sostenible y una paz duradera en Colombia.

Visita a productores de Cafés especiales ANEI en la Sierra Nevada de Santa Marta. Foto de Peace Farm Coffee

Carlos Andres Guzman es un analista en asuntos internacionales, economista del desarrollo, emprendedor y fundador de Peace Farm Coffee.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s